La caja de la iglesia, mes a mes, con nombre y comprobante.
Las finanzas de Eclesi son un libro de caja que recorres mes a mes: entradas de un lado, salidas del otro y el saldo del período arriba. Cada movimiento puede llevar fondo, categorías, el miembro que ofrendó, el destino y el comprobante adjunto. Se acabó cerrar el mes reconstruyendo lo que uno recuerda.
Una tesorería que depende de una sola persona
La caja vive en una hoja de cálculo que solo el tesorero sabe manejar, con fórmulas que nadie se atreve a tocar. Cuando él viaja, la iglesia no sabe cuánto tiene; cuando se va, la iglesia se queda sin el historial.
El comprobante del pago es una foto en el celular de alguien, el recibo está en un cajón y el movimiento está en la hoja. A la hora de rendir cuentas, los tres tienen que juntarse de nuevo, uno por uno.
La iglesia sabe el total del mes, pero no sabe cuánto entró para misiones, cuánto salió para mantenimiento y cuánto quedó en el fondo de construcción. Todo el dinero parece el mismo dinero.
Qué hacen las finanzas de Eclesi
Libro de caja que recorres mes a mes
La pantalla principal es el mes: avanzas y retrocedes y ves los movimientos de ese período con el total de entradas, el total de salidas y el saldo, cada uno con el color de su signo. No hay que armar nada ni elegir un intervalo para empezar a trabajar. El mes pasado siempre está a un clic del mes actual.
Fondos y categorías en árbol
Todo movimiento pertenece a un fondo, que es como la iglesia separa el dinero que ya tiene dueño: misiones, construcción, acción social, caja general. Además, las categorías forman un árbol con color por tipo, armado por ti: diezmo, ofrenda, donación, luz, alquiler, mantenimiento. El fondo responde "de quién es este dinero" y la categoría responde "de qué se trata".
Ofrenda con nombre
Una entrada puede atribuirse al miembro que ofrendó. Eso alimenta el total de esa persona en su ficha y el reporte financiero, que muestra los mayores contribuyentes, los contribuyentes recurrentes y el ticket promedio del período. Cuando la ofrenda es anónima, basta con no atribuirla: el movimiento sigue siendo correcto y entra igual en el saldo.
Comprobante adjunto al movimiento
Cada transacción acepta el comprobante adjunto, que queda guardado junto a ella y se abre desde la propia pantalla del movimiento. El recibo deja de vivir en un cajón y la foto deja de vivir en un celular: quien revise el mes encuentra la prueba al lado del monto, con fecha, fondo, categoría y destino ya completos.
Cada movimiento tiene destino
Un movimiento apunta a dónde ocurrió: una iglesia, un grupo o una reunión. Eso hace que el saldo por congregación, la caja de la célula y el resultado del retiro existan sin ningún trabajo extra de clasificación. El destino queda grabado en el propio movimiento, así que los números siguen siendo correctos aunque la estructura de la iglesia cambie después.
Filtros que responden preguntas reales
La búsqueda financiera combina fondo, tipo, categoría, miembro contribuyente, reunión, grupo e iglesia. "Cuánto entró para misiones este trimestre", "cuánto gastó la célula del centro" y "cuánto recaudó el retiro" dejan de ser proyectos de fin de semana y pasan a ser tres filtros y un total en la pantalla.
Preguntas frecuentes sobre finanzas
Cierra el mes con el comprobante al lado del monto.
Treinta días gratis, sin tarjeta de crédito. Empieza por el mes actual, carga las entradas y las salidas y ve aparecer solo el saldo por fondo. A fin de mes la rendición de cuentas ya está armada, movimiento por movimiento.
